Una Nueva Sociedad es Posible


¿La Sociedad Capitalista está acercándose a su final?¿Hacia dónde camina la Sociedad?(Reflexiones sobre un camino que necesitamos descubrir)

Introducción General



Sobre el objetivo

A lo largo de los últimos años, estamos viviendo una gravísima crisis económica iniciada como consecuencia de un proceso especulador descontrolado que llevó a la formación de enormes burbujas, tanto inmobiliarias como financieras y sustentada en un nuevo exceso de capacidad productiva (o Sobreproducción).
Rápidamente la crisis financiera se trasladó a la economía real amenazando con convertirse en una grave depresión que recordaba lo sucedido en el crack del 29 y la difícil situación de estancamiento que asoló al mundo durante la década de los años 30 del siglo XX, conduciendo finalmente al horror de la Segunda Guerra Mundial.
Esta paralización de la economía de origen financiero, se ha traducido como en tantas otras ocasiones, en un vertiginoso torbellino de quiebra de empresas, incapaces de atender sus obligaciones de pago, debido al cierre del grifo de los créditos bancarios.
Y con ello, el incremento del paro, que en poco tiempo condujo a dejar en la calle a más de 50 millones de personas por todo el mundo.
A través de las medidas de rescate bancario que adoptaron los Gobiernos, a partir de los acuerdos adoptados en las reuniones del G-20, la amenaza inicial de una grave depresión, pudo convertirse gradualmente en una simple, aunque dura, recesión que afectó a las economías de la mayor parte de los países y en especial a las de los llamados países desarrollados.
De ésta manera, al conducir al paro a millones de personas en el mundo, con su secuela de hambre y miseria, la consecuencia de la recesión fue el provocar una grave crisis social sin precedentes desde aquella Segunda Guerra Mundial.
Ahora, cuando las economías de los países emergentes con China a la cabeza, vuelven a tirar de los países desarrollados, estos, se hallan sumidos en una débil recuperación que amenaza con la posibilidad de convertirse en una década de estancamiento.
La posibilidad de que ello ocurra se ha agravado a causa del peso de los grandes déficits y deuda pública adquiridos, consecuencia de las ingentes cantidades de dinero que los Gobiernos se han visto obligados a invertir para rescatar la banca y en planes de estímulo para reactivar la economía.
La necesidad de disminuir los déficits y atenuar el problema de la deuda, les ha llevado en Europa a poner en marcha duros ajustes fiscales, con subidas de impuestos, bajadas de sueldos a los funcionarios y recortes sociales como la congelación de las pensiones o el retraso de la edad de jubilación.
Todas estas medidas, junto a la rebaja de los presupuestos públicos, configuran una situación de disminución del Estado del Bienestar que tanto esfuerzo costó desarrollar.
A su vez, el proceso de precarización de los puestos de trabajo que ya venía de atrás, la escasa salida para los nuevos profesionales que se ven obligados a aceptar trabajos-basura y sueldos irrisorios, han conducido a una situación agravada con la crisis, donde, como ejemplo, más de la mitad de la población trabajadora en España es mileurista y un porcentaje creciente de hogares con todos sus miembros en paro, se encuentran cerca de la exclusión social.
De esta manera, poco a poco ha ido tomando fuerza el término de “Pobretarios” para definir a estas nuevas clases sociales que vienen emergiendo, donde una gran parte de sus integrantes proceden de las en otro tiempo acomodadas clases medias, las cuales habían transmitido a sus hijos una ilusión de prosperidad y éxito profesional, que ahora se les ha venido abajo.
Todo un mundo de falsas expectativas se ha derrumbado, con su secuela de desánimo y frustración para millones de jóvenes que ven cómo a pesar de sus flamantes títulos universitarios, se encuentran sin perspectivas de futuro, obligados a aceptar trabajos basura y muchos de ellos seguir viviendo, mantenidos, dentro del entorno familiar.
La Sociedad Capitalista ha mostrado, de nuevo, su lado más oscuro. Impulsada por su esencia básica de la búsqueda de beneficios y apoyada en las ideologías neoliberales y neoconservadoras, ha estado a punto de conducir al mundo a un desastre económico de consecuencias impredecibles.
Por ahora no se ha llegado al peor de los escenarios posibles, pero sí a una situación que durante años va traer el paro y la desgracia a millones de familias.
Los Gobiernos han puesto mucho dinero de los contribuyentes para rescatar y sanear la banca y aunque muchos economistas han empujado con sus opiniones para que se siguiese invirtiendo en planes de estímulo con el objetivo de impulsar la economía, el crecimiento de los déficit públicos y la deuda han acabado con toda esperanza de rápida recuperación, al provocar el despertar de los movimientos especulativos de los mercados sobre las economías de los Estados más débiles.
En la crisis del 29 y tras la Segunda Guerra Mundial los partidos socialdemócratas y las democracias cristianas europeas, apoyadas por la ayuda norteamericana, impulsaron un gran Pacto Social que reconstruyó la economía y se tradujo en la creación del Estado del Bienestar.
En esta ocasión y a diferencia de lo que sucedió entonces, los capitales financieros especuladores han impedido cualquier posibilidad de repetir algo parecido.
Tanto conservadores como socialdemócratas, se han visto sometidos por la tiranía de los mercados y obligados a poner en marcha duras políticas neoliberales de ajustes, que han hecho recaer sobre los trabajadores el peso de la crisis y el costo de sanear las arcas de aquellos que la provocaron.
Así pues, apartadas con crudeza las posibilidades de recuperación de un nuevo “capitalismo de rostro humano” que algunos planteaban, la desesperanza de un futuro mejor se ha adueñado de muchos y especialmente de los más jóvenes, agudizando su proceso de alejamiento de partidos y sindicatos en los que ya no creen, lo que se viene traduciendo en múltiples fracasos electorales para la izquierda.
De igual manera, otros grupos sociales, se aproximan a posturas xenófobas y racistas, haciendo crecer en ciertos países el peso e influencia de partidos de extrema derecha.
Es pues un buen momento para hacer una profunda y detenida reflexión que nos ayude a profundizar en sus causas y la perspectiva de futuro que se nos ofrece, pues la crisis del Capitalismo es un fenómeno bastante más profundo y venía arrastrándose desde mucho antes que la pura crisis económica de superproducción actual.
Es verdad, por un lado, que el fracaso de los intentos revolucionarios del siglo XX, frustraron las esperanzas de los trabajadores con su evolución hacia crueles dictaduras y Capitalismos de Estado burocráticos.
Y es verdad que esta última realidad ha contribuido a inhibir el impulso de recuperar nuestra olvidada Conciencia de Clase, adormecida por una Sociedad Postindustrial que nos individualiza y una Sociedad de Consumo a la que nos hemos dejado arrastrar.
Pero por otra parte, el capitalismo ya no es capaz de nuevos pactos sociales como los que en otro tiempo empujaron a muchos a pensar que, aun siendo injusto, era el “menos malo de las sistemas económicos”, incluso con la ignorancia cómplice de que aquella prosperidad que trajo a los países desarrollados, se hubiera sustentado en la dura explotación del tercer mundo.
Y este duro despertar al que nos hemos visto sometidos en los últimos años, incluso desde antes de la crisis, cuando todavía vivíamos en la fase de expansión del ciclo económico, hace más ineludible volver a pensar la situación y el futuro que nos espera si no somos capaces de reaccionar.
El Capitalismo no tiene por qué ser en absoluto “el menos malo de los sistemas económicos y sociales posibles”. Tampoco tiene por qué ser eterno y para siempre.
Estas ideas son solo planteamientos ideológicos fundamentalistas que se han reforzado bajo el triunfo de las ideas neoliberales de las últimas décadas, proclamando a los cuatro vientos “el Fin de la Historia”, e intentando hacer de su triunfo algo eterno e inamovible.
Pero esta falsa afirmación metafísica se ha venido abajo con la explosión de la crisis económica, así como con el proceso de precarización y pobretarización crecientes que se ha extendido como una gangrena entre los trabajadores.
Así pues, frente a la falsa idea metafísica de que nada cambia y que todo es para siempre, es importante recuperar el pensamiento dialéctico de que las cosas cambian y que los seres humanos tenemos la posibilidad de actuar, impulsando la Historia hacia rumbos diferentes.
Y que hoy, más que nunca, necesitamos y podemos empujarla hacia Una Nueva Sociedad donde no exista la explotación del hombre por el hombre, donde todos seamos iguales sin importar las diferencias de sexo, color de la piel o nacionalidad, porque todos, por fin hayamos llegado a ser tan solo ciudadanos del mundo.
Una Nueva Sociedad que haga real finalmente la vieja aspiración de Igualdad, Libertad, Fraternidad y Justicia por la que tantos han luchado a lo largo de los últimos siglos.
Quizá no sepamos bien cómo habrá de ser esa Nueva Sociedad que hay que construir, ni el camino que nos conduce a ella, pero es evidente que solo si nos ponemos en marcha, los balbuceantes pasos que demos ahora, nos ayudarán a descubrir cómo deberán de ser los pasos siguientes que, sin duda, habrán de adquirir mucha más firmeza.
Por que, como diría Machado, el camino no existe sino que se construye, paso a paso, sobre los pies decididos de aquellos que, ni el desánimo, ni las dificultades, les hacen detenerse.
Un camino que, forzosamente, hay que recorrerlo luchando por defendernos de la agresiones a las que los poderes económicos nos van a someter cada vez con más intensidad. Pero también un camino donde la experiencia de cada paso, dará luz para descubrir por dónde habrá que seguir caminando.
Son horas éstas de reflexión y reflexión colectiva. Un mundo enteramente comunicado, gracias a las Nuevas Tecnologías, facilita la labor.
Seamos pues capaces de llevar a cabo esa tarea de acción/reflexión permanentes a lo largo del camino, en un intercambio continuo de ideas y experiencias surgidas al calor de la colaboración entre todos los explotados de este mundo.
En este sentido, el texto que ofrezco a continuación, pretende ser mi granito de arena a esta labor de reflexión permanente tan necesaria en estos momentos de ofuscación y de oscuridad.
Solo es un pequeño paso, pero espero que junto a los que otros también están dando, se transforme en semilla de un hermoso fruto que, estoy seguro, algún día sabremos llegar a recolectar.
Así pues, en resumen, el objetivo de mi trabajo consistiría en:

Lanzar una reflexión
  • sobre la situación de crisis generalizada del capitalismo actual
  • más allá de la crisis especulativa y de sobreproducción que se ha superpuesto sobre ella
  • que está despertando el resurgir del espíritu anticapitalista adormecido
  • y plantear la necesidad de buscar una posible alternativa de Nueva Sociedad
  • partiendo de la experiencias fracasadas del Siglo XX
  • analizando críticamente la causa de tales fracasos
  • y recogiendo las aportaciones científicas actuales para abordar el conocimiento de la realidad

Partiendo de éstas
  • Analizar la Sociedad Actual y las contradicciones en las que se encuentra
  • Detectar los elementos emergentes que pueden constituir la base de la Nueva Sociedad
  • Y elaborar un modelo que sirva como referente hacia el que caminar

Y finalmente
  • Tratar de unir dicha reflexión a las muchas que ya se están realizando
  • Contribuir a impulsar dicha reflexión gracias a la capacidad que ofrece Internet
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A quién va dirigido

Quiero expresar mi intención de que las líneas que he redactado en el libro van dirigidas a todo el mundo de los trabajadores, sean cuales sean sus opiniones sociales o políticas, pues creo que es un momento en que todos nos debemos a nosotros mismos una reflexión profunda y tranquila, sin dogmatismos ni exclusiones.
De esta manera, las opiniones recogidas de muchos otros, las mías propias, mis conclusiones, los llamamientos concretos a reflexionar a medida en que avanza la exposición, así como el esbozo de propuestas y sugerencias, en absoluto constituyen un planteamiento acabado y dogmático, sino todo lo contrario.
En un momento como el que nos encontramos, de retroceso ideológico y organizativo ante el empuje de los intereses del gran capital y particularmente de los capitales financieros especuladores, millones de personas y sobre todo las generaciones más jóvenes, se encuentran desestructuradas e individualizadas y con ello, inermes ante la agresión a la que son sometidas.
Más que nunca es importante que seamos capaces de recuperar la iniciativa, y poner en marcha el más amplio movimiento donde confluyan todos aquellos que empiecen a ser conscientes de la necesidad de abrir nuevas vías, descubrir nuevos horizontes y, poco a poco, emprender un largo y difícil camino.
Algunos habrá que ante las preguntas que lanzo dentro de mi particular proceso de reflexión, respondan que no. Que no es posible cambiar la Sociedad Capitalista y que hay que seguir intentando mejorarla.
Esta opinión es hoy en día sustentada incluso por intelectuales que se sienten radicalmente en contra del Capitalismo pero incapaces de concebir una vía alternativa. He citado en el texto declaraciones directas en este sentido.
Para ellos van escritas muchas de estas páginas y de muchos de ellos he utilizado sus textos y opiniones para contrastarlos con la realidad de frustración de sus expectativas que estos últimos años se nos vienen presentando.
No trato de convencer, pero sí busco que mis palabras provoquen una principio de reflexión y por lo menos suscite algunas dudas.
Es cierto que, hoy por hoy, no tenemos claro qué clase de Nueva Sociedad debemos y podríamos construir, pero también es cierto que si eliminamos algunos de los prejuicios que llevamos internalizados y adoptamos una visión más fina y profunda, seríamos capaces de encontrar algunos elementos objetivos que abren paso a la esperanza.
De ello he hablado ya en el último capítulo de la primera parte, a modo de introducción-borrador de pequeñas propuestas y ejemplos tomados de la realidad y las diversas prácticas que ya se vienen haciendo. Posteriormente, en otras partes del libro, trataré de profundizar en dichos temas.
Es posible que para otros, mi escrito resulte insuficiente, débil en la crítica, o poco preciso en las propuestas.
Para ellos, quiero resaltar que mi intención no ha sido la de redactar con un estilo panfletario, sino reflexivo y científico. No he tratado de dar gusto al morbo y la necesidad de crítica radical que muchos llevamos dentro, sino la de impulsar una necesidad más profunda en estos momentos, que es la de reflexionar y pensar colectivamente.
Y mi falta de precisión es lógica y se corresponde con el estado de nuestros conocimientos actuales sobre la Sociedad a la que queremos llegar y el camino para alcanzarla.
Vivimos en un mundo en el que ya no vale esperar la inspiración de un solo individuo que nos “ilumine”. Muy al contrario, descubrir lo que buscamos será el resultado de una reflexión colectiva mundial, realizada sobre las muy diversas prácticas realizadas a lo largo de todo el planeta.
La revolución del futuro será “global” o no será. Fruto de la “aldea global” de los seres humanos, conectados permanentemente gracias a las TICs, es decir, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, utilizadas para enfrentarse al poder de la Globalización de los Capitales.
Hoy en día muchas personas ya en los últimos tramos de su vida, se sienten decepcionadas por el camino que ha tomado la sociedad, que choca radicalmente con sus ilusiones y expectativas de otros tiempos, hallándose desorientadas sobre la posibilidad de construir un mundo mejor, tal como en su día creyeron.
Por otra parte, millones de jóvenes de las generaciones más recientes, se encuentran perdidas, sin organizaciones que respondan a su situación y necesidades, sin perspectiva consistente de una Nueva Sociedad por la que luchar y sin objetivos claros a los que entregarse.
Para todos ellos, va muy especialmente dirigido mi trabajo. Una labor que he pretendido serena, buscando combinar el rigor objetivo necesario, junto a una exposición sencilla que permitiese entender temas que para una gran parte pueden resultar desconocidos, quizá olvidados y a veces, complicados de entender.
Finalmente, me he querido dirigir a todos aquellos que, tratando de conservar lo mejor de la tradición marxista, pretenden alejarse de viejos dogmatismos y de las terribles aberraciones cometidas en nombre de la “verdad científica”.
No hay nada más peligroso que convertir las aportaciones de la ciencia en dogmas inamovibles como si nuestro conocimiento hubiera llegado ya al final de la investigación científica y fuera un todo elaborado y absoluto.
En este sentido, la degradación involucionista de muchos revolucionarios del siglo pasado podría calificarse de patética sino fuera por el dolor y sufrimiento que provocaron, junto al fracaso al que condujeron, que nos ha marcado durante décadas, impidiendo o dificultando el resurgir de una nueva ola revolucionaria capaz de buscar de nuevo la construcción de una Nueva Sociedad.
Así pues, para todos los viejos luchadores que se mantienen de otros tiempos y los nuevos que se han ido incorporando posteriormente, también va dirigido mi trabajo. Si somos capaces de reconocer las lecciones de la Historia, entonces entenderemos la necesidad de reflexionar juntos sobre lo ocurrido, descubrir los errores cometidos y reelaborar un camino que trate de evitarlos.
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Sobre el método
  • Planteamiento vivo

Es muy importante entender esta cuestión que se convierte en la columna vertebral de toda la exposición. Se trata de que la redacción del texto no es un todo acabado, fruto de unas ideas concebidas previamente que he desarrollado con mi trabajo y a las que he dado forma final.
Por el contrario y aceptando que forzosamente parto de unas ideas iniciales, la elaboración del texto y la misma evolución de las ideas, aportaciones y conclusiones, ha estado en todo momento sometida a la experiencia viva del transcurrir de los acontecimientos.
El punto de arranque se sitúa en el otoño de 2008, momento en que el huracán de la crisis económica se desataba, ya con fuerza, amenazando con llevarse todo por delante. Pronto, la quiebra de empresas y el crecimiento del paro se convirtieron en un torrente desbordado que, a su paso, asolaba la sociedad.
Es por ello que tal situación parecía un buen motivo para ponerse a escribir con el objetivo de llamar a la reflexión, ya que el Capitalismo estaba mostrando su lado más oscuro, permitiendo con ello el despertar de las conciencias adormecidas.
Es pues la marcha de la crisis económica de nuestros días, el acontecer cuyo transcurso era preciso, no solo describir, sino analizar como primer paso preparatorio que sentara las bases y descubriera los elementos sobre los que habría que fundamentarse cualquier proceso de pensamiento crítico.
Muchas cosas han pasado desde entonces. Multitud de decisiones políticas y económicas se han discutido y algunas de ellas han prevalecido, poniéndose en marcha. Muchos enfoques ideológicos han parecido derrumbarse y otros parecían llegar con fuerza.
Vista la crónica de lo sucedido, con la perspectiva del tiempo, hoy puede llevarse a cabo un análisis bastante completo acerca de cómo el capitalismo ha tratado de resolver sus problemas, que, por cierto, no han terminado.
Así pues, el proceso no se ha acabado y nuevamente el texto deberá ser un elemento vivo capaz de añadir aquello que pueda ayudarnos a concretar nuestras ideas y pensamientos.
En este sentido, el concepto tradicional de lo que es un libro, cambia, apoyado por las TICs y, sobre todo Internet, de manera que una obra de análisis social y económico pueda resultar permanentemente viva e inacabada, nutriéndose para su desarrollo de los nuevos hechos, así como de las aportaciones tanto del autor, como también de muchos otros.
Poder tener un libro en una página Web, un Blog, una Wiki o cualquier otro formato de publicación que se necesite, es un camino, que se empieza a explorar desde hace algún tiempo y que facilita una lectura mucho más completa, así como la posibilidad de desarrollar un trabajo de discusión y enriquecimiento colectivos.
En este caso y como primera situación de evolución de la información y análisis correspondientes, la primera parte del libro, terminada de redactar en el verano de 2010, se ha enriquecido con los acontecimientos del primer semestre del año y recogidos en un apéndice complementario.
De esta forma y aunque por el momento tan solo sea con mi primera aportación, el texto ya cumple la expectativa de crecimiento con la que me comprometí al abordarlo.
De igual manera habría que decir que las propuestas y conclusiones acerca de la Nueva Sociedad y el camino a recorrer son también un elemento vivo del libro, capaces de evolucionar y enriquecerse a la luz de las experiencias que vayan surgiendo y las aportaciones que otros se animen a hacer.
Quizá algunos se sorprendan de este enfoque novedoso, pero si lo piensan bien, no es casual que alguien que se propone hablar de cómo habrá de ser esa Nueva Sociedad, ponga en práctica algunas de las cosas que ya se vislumbran como elementos constituyentes de la misma.
  • Planteamiento abierto

Tras lo dicho en el punto anterior, ya puede quedar claro que mi intención es convertir el libro en una semilla, catalizadora de una amplia reflexión colectiva, que así mismo conduzca a una futura aportación y enriquecimiento por parte de otros.
La base de esta idea es lo que desde hace tiempo viene llamándose El Trabajo En Red. Este concepto que emerge cada vez con más fuerza en sus múltiples variantes, es también un elemento de la Nueva Sociedad.
Yo no he partido de ideas originales que me hubieran sido particularmente inspiradas, sino que he utilizado las aportaciones previas que muchos otros ya habían hecho o estaban realizando en paralelo con mi trabajo.
En muchos casos he utilizado sus textos, advirtiendo siempre su origen, así como sus direcciones de internet donde pueden accederse.
Y de igual forma, espero que otras personas sean capaces en el futuro de utilizar mis aportaciones como, base para sus trabajos o para el crecimiento de la que, por ahora, tengo que llamar únicamente “mi obra”.
Esta tiene un registro legal del tipo Creative Commons (en español, “bienes comunes creativos”) con el que trataré de hacer bueno el lema “Todos damos, Todos Recibimos”, frase que sintetiza la esencia del Trabajo En Red y la creación colectiva.
Creative Commons es un tipo de licencia que permite al creador de una obra definir su utilización por parte de terceros y el grado de libertad con que lo hagan. Está inspirada en la GPL (General Public License) de la Free Software Foundation, que nació para dar soporte legal al Software libre.

Ambas forman parte de esa Sociedad Emergente, de colaboración, que constituirá una de las características propias de la Nueva Sociedad.
Y con ello, doy paso al tercer elemento del método llevado a cabo.
  • Enfoque colaborativo

Como he dicho, para la elaboración del texto inicial ya he contado con la aportación de numerosos autores, incluyendo dentro de aquel partes de sus artículos y a veces el artículo entero, cuando me parecía oportuno, dada la riqueza de su contenido.
Naturalmente, en todo momento he procurado indicar el autor y la dirección de internet donde se encuentra el artículo citado y trascrito.
Me he encontrado siempre con la libertad de hacerlo, pues no tengo ánimo de lucro y solo pretendo contribuir con mi pequeña aportación al conocimiento de la verdad, que entiendo es una tarea colectiva, de colaboración, intercambio de opiniones y reflexión, al tiempo que vamos construyendo la Aldea Global de la que hablo y que constituirá la esencia de esa Nueva Sociedad.
Como algunos ya vienen hablando y tal como comentaré en el texto, nos encontramos en los albores de la formación de una inteligencia y una conciencia colectivas (distribuidas) que se sustentarán sobre la base de una comunicación permanente facilitada por las TICs y es esa forma emergente del conocimiento humano el contexto en el que se inscribe mi actuación.
Coherentemente con ello, pretendo que mi trabajo pueda ser utilizado por quien quiera que se interese por él, para su propia labor creativa.
Y en dicha línea, promoveré llevar a cabo un trabajo de elaboración común sobre los temas que interesen. Para ello, las TICs nos ofrecen múltiples cauces de colaboración, desde el sencillo correo electrónico, o los foros de intercambio de opiniones, a las herramientas de creación colectiva, como las wikis, etc.
Por otra parte, nadie parte ya de cero. Muchas son las páginas web donde personas de todo el mundo intercambian opiniones o construyen visiones sobre la situación y perspectivas. En muchas webs alternativas se pueden escribir artículos donde sus autores, con mejor o peor acierto, expresan sus ideas y contribuyen a enriquecer el conocimiento colectivo.
En resumen: mi trabajo se inserta en este maravilloso mundo virtual (y a veces, cuando es posible, también presencial) que viene emergiendo desde hace años, con la irrupción de las TICs. Un mundo colaborativo, participativo y de creación del conocimiento, basado en el lema “Todos damos, Todos recibimos”

  • Método de exposición hipertextual

Para aquellos que están habituados a consultar y realizar lecturas en Internet, no les resultará extraña mi forma de redacción.
Un “hipertexto” es un formato de redacción que puede leerse de manera lineal, siguiendo el curso lógico de la exposición de las ideas y argumentos. Pero también puede bifurcarse la lectura hacia otros temas complementarios, o hacia temas que en un momento dado hayan suscitado el interés del lector.
La técnica creada para ello es la que recibe el nombre de hiperenlaces. En cada punto de bifurcación, sea un título, una frase o una palabra que dispone de información adicional en otro lugar, el texto se convierte gracias a la tecnología, en una típica dirección a la que se llega sin más que un simple clic sobre él.
En este sentido, no solo está la capacidad de bifurcar en todo momento hacia un diferente capítulo, sino también la de acceder a un texto citado, que es externo al libro o a uno de los muchos términos descritos en el Glosario.
De esta manera el libro, siguiendo estos conceptos de redacción hipertextual

  • Se puede leer de manera lineal, siguiendo el orden de capítulos
  • Se puede saltar inmediatamente a cualquier otra parte del texto
  • Se puede saltar en cualquier momento al Glosario
  • Se puede saltar a cualquier dirección de Internet citada
  • Se podrán bajar copias en formato ‘pdf’, ‘doc’ y ‘html’
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Nota Previa: Hacia el Texto Abierto

Una de las ideas características de la e-economía es que el fruto de la actividad individual, o de grupo, se ofrece en la red para el uso de cualquiera que lo necesite, dentro del concepto de COPYLEFT y así se habla del “Código Abierto” y de las Comunidades GNU-LINUX y también de las licencias Creative Commons.
Bajo ella y según la decisión establecida por el autor, cualquiera puede llegar, no solo a utilizarlo libremente, sino trabajar sobre él para mejorarlo, siempre con el criterio de que el fruto de esta nueva labor, queda también disponible para los demás, de igual forma que su original.
Siguiendo la base de tales principios, el texto que presento, a continuación, queda ofrecido para el uso, e incluso desarrollo futuro de aquellos que tengan interés en el mismo, tan solo sometido, por mi parte, a la restricción de que se citen las fuentes, como respeto a la labor creadora de cuada cual.
Yo mismo y en coherencia con dicho criterio, debo advertir que, para mi trabajo, he tomado una gran parte de la información de textos escogidos en Internet, con frecuencia de la Wikypedia, así como de la prensa diaria, especialmente del periódico El País.
Siempre que he podido, he dejado direcciones de las páginas web donde se pueden encontrar los textos aludidos, porque, entre otras cosas, el lector interesado puede así ampliar la información que, generalmente, yo he extractado.
Por otro lado, el texto correspondiente al modelo de e-sociedad, que desarrollo en la cuarta parte del libro, toma su base del artículo que se incluyó en el libro sobre Gestión del Tiempo, publicado por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el cual, a su vez, es una ampliación de diversos párrafos del documento dirigido por la Asociación Española de Teletrabajo (AET) al Senado Español, en cuya redacción participé activamente y que, de igual modo, quedaron ofrecidos bajo este concepto del Texto Abierto.
Sería de una gran satisfacción por mi parte, si verdaderamente mi trabajo consigue el interés de otras personas y que algunas de ellas se decidieran a mejorarlo, ampliarlo o extenderlo, haciendo avanzar así el conocimiento necesario de todos estos temas.
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Notas Concretas sobre el Contenido y la Forma

Nota 1:
Debo advertir que todo el conjunto de noticias utilizadas ha sido tomado de la prensa diaria y de Internet y que si alguien encuentra algún error le agradecería que lo comunicase para subsanarlo.

En este sentido, una buena parte de las informaciones han sido recogidas de la Wikypedia y en algunos casos, los he trascrito textualmente, dado su interés para el desarrollo de las ideas del libro. Ahora bien, tal como sabemos, aquella está en continua revisión y mejora, de manera que si alguien entiende que algún artículo de los traídos aquí, ha sido modificado, sería de agradecer que lo pusiera de manifiesto, pues este libro, por intención del autor es, por definición y en sí mismo un texto vivo y en continua mejora.
Nota 2:
Por otra parte, es importante indicar que para la descripción y análisis de la crisis económica actual he tomado como base principal de la documentación, la información recogida en el diario El País, cosa que no es casual ni tampoco un capricho fruto de una mayor simpatía que experimente por dicho periódico.
En realidad, me he documentado en muchos otros diarios y también en webs alternativas como Rebelión, Kaosenlared y otras, de manera que he dispuesto siempre de muchas fuentes con fundamentos ideológicos bien distintos.
La decisión, meditada en su momento, tiene una importante razón de fondo que me ha servido para aquella decisión y tiene que ver con una buena parte del propósito que guiaba el desarrollo de mis ideas y el objetivo previo, que era el de llegar a suscitar la urgente necesidad que tenemos de plantearnos el camino hacia una Nueva Sociedad.
Se trata de que El País es un diario de corte socialdemócrata, con un enfoque que podríamos caracterizar como progresista, pero muy lejos de cualquier intención anticapitalista. Es posible que lo sean algunos de los que escriben en él, pero incluso en estos casos, han mostrado sistemáticamente una incapacidad para hacer planteamientos alternativos de ningún tipo.
Por lo general, su práctica intelectual de denuncia de las situaciones y actuaciones de los políticos, se ha encontrado más cerca de lo que podríamos denominar una concepción socialdemócrata coherente con los enfoques keynesianos, al estilo de lo que desde Estados Unidos venía propugnando el premio Nobel de economía Paul Krugman, al que también cito con frecuencia.
Según los principios económicos de Keynes, habría que lograr un equilibrio entre la actuación del Estado y la de los Mercados, de manera que se evitasen las consecuencias de una actuación tan irracional como lo que éstos últimos han mostrado bajo el influjo determinante de la ideología neoliberal de las últimas décadas.
Y de igual modo, siguiendo el planteamiento de aquel economista, había que desarrollar más y más importantes planes de estímulo para reactivar la economía, so pena de agrandar el riesgo de caer en una largo estancamiento y una década perdida.
Y el valor que tenía esto para mi objetivo era el de contrastar sus planteamientos con lo que los Gobiernos iban realizando y comprobar cómo su propuesta de llegar, una vez más, a un Capitalismo de Rostro Humano al estilo del que en los años 50 trajo el Estado del Bienestar, era inútil ante la actuación especulativa de los mercados y la resistencia de los capitales para dejarse regular.
En definitiva, se trataba de llegar a la conclusión de que tal intento es actualmente una ilusión que deja a los trabajadores en la más grave de las indefensiones.
De esta manera y según el criterio que he seguido, quedaría más claro aún la necesidad de buscar alternativas al Capitalismo y el camino de construcción de una Nueva Sociedad.
Nota 3:
También quiero dejar claro aquí que en todo momento a lo largo de mis textos, no hay deseo alguno de ofender a ninguna persona honrada y de buena voluntad con mis opiniones.
Si hay divergencias, que las habrá con mucha gente, lo que pretendo es lanzar un mensaje con una aportación que invite a la reflexión, desde el criterio de que nadie tiene la verdad y que el conocimiento hay que buscarlo a partir de las verdades y los descubrimientos particulares de cada cual.
Como decía Ortega y Gasset, la opinión de cada una es solo fruto de su particular punto de vista, (su perspectiva) y por ello, el conocimiento de la realidad solo puede enriquecerse en el contraste y análisis de los diferentes puntos de vista que podamos adoptar.
Nota 4:
Una lectura atenta podría encontrar algunas inconsistencias en las cifras que se publican en los distintos artículos.
Escapaba del trabajo que me fijé el poder examinar exhaustivamente tales circunstancias y dejo la iniciativa para quien pueda y desee clarificar cualquier inconsistencia, cosa que será bien recibida.
Nota 5:
El conjunto del texto es grande, para algunos quizá demasiado denso y ello dificulte la lectura, si bien mi intención es que pudiera estar al alcance de una gran mayoría de personas de esta desarrollada sociedad de la cual se dice que su juventud es la más preparada de la Historia.
La justificación, tanto del volumen del texto, como de sus posibles dificultades de lectura en algunos apartados, es que es un libro a caballo entre la divulgación y la necesidad de recuperar los conceptos necesarios, muchos de ellos desconocidos u olvidados.
El objetivo final es garantizar unas bases mínimas para la reflexión y entiendo que para muchos, era necesario antes, detenerse a conocer determinadas ideas y conceptos, aunque fuera mínimamente.
En este sentido y por el contrario, para algunos podría resultar una exposición insuficiente, pero quien desee ampliar el estudio, siempre puede encontrar en Internet trabajos y artículos en los que apoyarse.Volver