Una Nueva Sociedad Es Posible

Primera Parte

La Crisis Actual Dentro de la Crisis Generalizada del Capitalismo


Apéndice 3: Introduciendo un poco de Humor en medio de la Crisis



**Ap. 3.1) Una breve justificación**
**Ap. 3.2) La Crisis contemplada a través de metáforas**
**Ap. 3.3) La Crisis vista a través de los humoristas gráficos**





Ap. 3.1) Una breve justificación

Este último apéndice tiene como objetivo introducir un poco de humor en medio de la seriedad que forzosamente había de caracterizar a un texto como el que precede.
Es posible que algunos se sorprendan de que tras hablar de cuestiones tan graves, como lo son la crisis económica, el paro y la pobreza, pero también tan importantes como la búsqueda de una Nueva Sociedad, alguien pueda encontrar un tiempo para sonreír.
Sin embargo, en mi opinión, ser capaces de sonreír, incluso ante las cuestiones más serias, es un síntoma de salud y de equilibrio personal.
De siempre ha sido característica de las posturas integristas el inclinarse ante lo sagrado y someterse acríticamente ante poderes superiores. Este también fue uno de los elementos que en el pasado caracterizó a muchos viejos revolucionarios, mediatizados por una cultura de siglos.
A través de ellos, la revolución se había convertido en un ”hecho sagrado” que terminó evolucionando hacia una nueva especie de religión con sus propios diosecillos y profetas.
Frente a todo ello, la publicación en 1980 de la novela de Umberto Eco, “El Nombre de la Rosa” venía a introducir una saludable brisa de aire fresco que nos recordaba la capacidad de la risa y el humor como vehículos eficaces en la búsqueda de la verdad, tema que pudo haber sido desarrollado en el supuesto segundo libro de la Poética de Aristóteles.
Así mismo, bajo la dictadura de Franco, la experiencia en España de la capacidad de los humoristas para eludir a la censura y decir cosas que de otro modo no se hubieran podido expresar públicamente, es una muestra cercana de aquel poder de la risa, convertido así en un elemento revolucionario.
De este modo, creo acertado seguir sus pasos y adentrarnos en unas breves páginas donde he recogido algunas ideas acerca de la crisis, a través de metáforas y chistes gráficos, que muestran la capacidad del humor para permitirnos entender de una manera sencilla las cuestiones más complejas.

Estimo que el lector sabrá agradecerlo.







Ap. 3.2) La Crisis contemplada a través de metáforas

Empezaremos recordando la “Teoría del más Tonto”, extraída de la Wikipedia y que ya incluí al describir lo que se entendía por una Burbuja Económica.

http://es.wikipedia.org/wiki/Burbuja_econ%C3%B3mica


Teoría del más Tonto

Muy popular entre los legos, pero no totalmente confirmada por la investigación empírica, la teoría del más tonto describe a las burbujas como dirigidas por el comportamiento perennemente optimista de los participantes de un mercado (los tontos) que compran activos sobrevaluados anticipando su venta a especuladores rapaces (los más tontos) a un precio mucho mayor.
Según esta explicación no respaldada, las burbujas continúan mientras que los tontos puedan encontrar otros tontos para pagarles por los activos sobrevaluados.
Las burbujas terminarán solo cuando el más tonto de todos, se convierta en el mayor tonto que paga el precio superior por el bien sobrevaluado y no puede encontrar otro comprador que pague por él un precio más alto.
Cuando leí por primera vez esta pequeña descripción de las burbujas económicas, tuve una inmediata impresión sobre su capacidad para hacernos comprender lo que se oculta tras de los movimientos especulativos y su punto final cuando estallan, produciéndose la desbandada.
Pero también me hizo recordar, con su gran simplicidad, el abc del Pensamiento Sistémico.
En realidad, los supuestos “tontos”, se creen “listos” pues piensan que van hacer suculentos beneficios basados en la idea “metafísica” de que las cosas pueden valer más, por arte de birlibirloque y que se pueden aprovechar de otros que son “menos listos que ellos”.

Sin embargo, mirados en su conjunto, es decir, con una visión sistémica, aquella falsa premisa del “valor eternamente creciente”, nos permite comprender cómo termina por arruinar a la mayoría y en los casos más graves, disparar una crisis que puede arrastrar a la ruina a millones de personas, ajenas al movimiento especulativo.
Es entonces cuando hablamos de una “crisis sistémica” que demuestra que querer ser más listo nos hace más tontos a todos y al final, “el todo es menor que la suma de las partes”, arrastrándonos a pérdidas inesperadas, tanto individuales como del colectivo (el Sistema).
Naturalmente, siempre puede haber algún “listo”que se aproveche de todos los demás, como ha ocurrido en todas las estafas de tipo piramidal. Tal fue el caso de Bernard Madoff, detenido por el FBI en diciembre de 2008 tras llevar a cabo un fraude de 50.000 millones de dólares, el mayor de toda la historia cometido por una sola persona.
Lo destacado de este caso es que Madoff no se aprovechó de pequeños e incautos inversores. Por el contrario, fue capaz de engañar a algunos de los más grandes prebostes de la banca mundial, supuestamente “muy listos todos ellos”.
Otro ejemplo histórico, ampliamente reseñado, lo constituyó George Soros quien se hizo famoso por "quebrar el Banco de Inglaterra" el Miércoles Negro en 1992 y engañando al mundo de las finanzas, obtuvo enormes beneficios.
El enfoque sobre el que basó su capacidad para ser el “más listo” y aprovecharse de los demás provocando movimientos especulativos era su máxima “encuentra una tendencia cuya premisa sea falsa, y apuesta tu dinero contra ella
(La Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/George_Soros).

A continuación paso a exponer una metáfora que corrió por Internet en los primeros tiempos de la crisis, a modo de mensaje chistoso que hablaba sobre la economía y dedicaba un apartado a ridiculizar los movimientos especulativos.


Metáfora del Capitalismo especulativo moderno, que corrió por Internet:

Tú tienes 2 vacas.
Vendes 3 de tus vacas a tu empresa que cotiza en bolsa mediante letras de crédito abiertas por tu cuñado en el banco.

Luego ejecutas un intercambio de participación de deuda con una oferta general asociada con lo que ya tienes las 4 vacas de vuelta, con exención de impuestos por 5 vacas.
La leche que hacen tus 6 vacas es transferida mediante intermediario a una empresa con sede en las Islas Caimán que vuelve a vender los derechos de las 7 vacas a tu compañía.
El informe anual afirma que tu tienes 8 vacas con opción a una más.
Coges tus 9 vacas y las cortas en trocitos. Luego vendes a la gente tus 10 vacas troceadas.
Curiosamente durante todo el proceso nadie parece darse cuenta que, en realidad, tú sólo tienes 2 vacas.

Creo que este pequeño pero ingenioso chiste, junto a la teoría del Más Tonto, podrían ser suficientes para entender la naturaleza de nuestra actual crisis financiera y de toda clase de burbujas económicas.

¿Aprenderemos algún día?



La metáfora de los pantanos para describir las crisis económicas

Esta metáfora está tomada del artículo de Rafael Gil Calvo, “La privatización del keynesianismo”, que fue publicado el 30 de diciembre de 2009:
http://www.elpais.com/articulo/opinion/privatizacion/keynesianismo/elpepuopi/20091230elpepiopi_4/Tes

Incluí dicho testo en el capítulo correspondiente, pero ahora la traigo aquí para destacar la parte referida al desarrollo de la burbuja que me llamó la atención, por su “enfoque poético” que trasluce una fina dosis de humor.


1. La Introducción

Como se sabe por lo menos desde Marx, la causa última de las crisis cíclicas del capitalismo es la sobreproducción, dado el exceso de capacidad instalada para la que no hay suficiente demanda natural o espontánea.

Para enfrentarse a este exceso de producción, o a esta escasez de demanda, la solución keynesiana pública, puesta en práctica por la socialdemocracia en los sesenta, fue estimular fiscalmente la demanda agregada tanto por medio del gasto estatal como mediante una política de rentas que elevó sustancialmente el poder adquisitivo de las clases medias y asalariadas.

La consecuencia fue la gran inflación, de la que se salió con la derrota política de la socialdemocracia y el ascenso imparable del neoliberalismo. Pero contra lo que parece, este último método de política económica también recurrió al keynesianismo, aunque ya no público sino privado.

Y el colmo de este keynesianismo privado llevado hasta sus últimas consecuencias por reducción al absurdo ha sido el caso de las hipotecas basura, catalizador en España o EE UU de la crisis actual: la última por el momento, hasta que se forme la próxima, dentro de una larga cadena de crisis crónicas (por parafrasear el título de mi último libro).
En efecto, para estimular la demanda agregada, en vez de recurrirse a la subvención estatal se recurrió al endeudamiento crediticio gestionado por la banca privada, y ello además con recortes salariales del poder adquisitivo, haciendo a las clases trabajadoras y medias muy dependientes del crédito bancario.


El truco es bien conocido: se conceden créditos a los asalariados más insolventes (entre los que destacan los inmigrantes) y luego esos créditos se venden a los propietarios más solventes (los inversores especulativos), logrando que los capitalistas privados subvencionen la demanda agregada de los trabajadores hipotecados como deudores.



2- La Metáfora

Esta práctica de rizar el rizo fue la que formó la burbuja especulativa del endeudamiento insolvente, pues la liquidez así generada iba fluyendo a través de las redes financieras hacia los depósitos bancarios, donde se embalsaba en forma de enormes pantanos de créditos acumulados procedentes de sus cuencas hidrográficas. Pero cuando la masa crediticia empezó a rebosar, las presas de los pantanos no pudieron soportar la presión y comenzaron a resquebrajarse hasta que reventaron.

En ese momento, toda la liquidez acumulada se precipitó al vacío, y en su caída libre los créditos acumulados se convirtieron en deudas imposibles de cobrar. Así fue como la avalancha de endeudamiento lo arrasó todo a su paso, inundando súbitamente los valles de la economía real, que quedaron asolados e improductivos durante mucho tiempo.

Es entonces cuando la autoridad pública se vio obligada a intervenir al modo keynesiano, insuflando a fondo perdido liquidez estatal para tratar de suplir la sequía derivada del vaciado de los pantanos financieros.

Pero de este modo, el insolvente endeudamiento privado se tradujo en una hipertrofia del deficitario endeudamiento público. De ahí que, en cuanto las presas bancarias han podido ser reconstruidas gracias al rescate estatal, el estímulo keynesiano ha comenzado a reducirse hasta cesar a corto plazo. Con lo cual se demuestra su naturaleza exclusivamente privada, puesto que sólo se ha dispuesto al servicio del capital bancario, abandonando a su suerte a las víctimas reales de la rotura de los pantanos: las pequeñas y medianas empresas, los autónomos, los desempleados...


3. La Conclusión

Y este carácter derechista, conservador y reaccionario del actual keynesianismo privatizado se demuestra también en su naturaleza procíclica, amplificadora de las desviaciones de la estabilidad, que en las fases alcistas del ciclo actúa como impulsora del auge desmedido, incentivando la exuberancia irracional de los mercados, mientras que con la llegada de la crisis sólo sabe impulsar el pánico colectivo.

Así, las autoridades públicas han actuado en realidad como desestabilizadores automáticos, que primero no supieron evitar la formación de la crisis, luego la negaron cuando ya se estaba iniciando y finalmente la precipitaron y agudizaron con sus medidas de choque, extendiéndola y generalizándola por todo el conjunto de la economía real, penosamente gravada con el coste tributario de la deuda pública acumulada.

De donde se deduce que la salida de la crisis actual también puede significar el inicio diferido de la próxima, cuando la economía se recupere y los créditos vuelvan a fluir hasta embalsarse como futura deuda insolvente.


Creo que esta forma de explicar la crisis, utilizando la imagen del agua que fluye hacia los pantanos, los cuales terminan por reventar hasta vaciarse, es también muy descriptiva y, por otra parte, constituye un gran acierto literario.



Una síntesis de lo que pasó:

La síntesis que hizo Pedro Solbes, ex ministro de Economía español, es digna de tenerse en cuanta como resumen de lo sucedido, que se expresa con una buena dosis de humor negro.

Se cita en el artículo “nacionalización o bancarrota” publicado el 1 de enero de 2009.
http://www.elpais.com/articulo/economia/Nacionalizacion/bancarrota/elpepieco/20090301elpepieco_3/Tes

...El vicepresidente Pedro Solbes cuenta la que tal vez sea la mejor crónica negra de lo que ha ocurrido en la banca en los últimos años:



"Al principio los bancos sabían lo que vendían, y los clientes lo que compraban.
Después pasamos a una fase en la que los bancos sabían lo que vendían pero los clientes no sabían lo que compraban.
Y desde hace tiempo ni los bancos ni los clientes tienen idea de nada".

Ahora les llega el turno de comprar a los Gobiernos. Habrá que ver si saben lo que hacen.


Leyendo esta frase, uno recuerda el humor de la descripción de la crisis del 29 que hizo Groucho Marx en su libro “Groucho y yo, (1959)”, que cité en las páginas dedicadas a este terrible suceso económico y social:


Groucho y yo

“Muy pronto, un negocio mucho más atractivo que el teatral atrajo mi atención y la de mi país.

Era un asuntillo llamado mercado de valores (...). Si uno compraba ochenta mil dólares de acciones, sólo tenía que pagar en efectivo veinte mil, el resto se le dejaba a deber al agente (...).

El mercado seguía subiendo y subiendo (...). Lo más sorprendente del mercado en 1929 era que nadie vendía una sola acción. La gente compraba sin cesar (...). El fontanero, el carnicero, el hombre del hielo, todos anhelando hacerse ricos arrojaban sus mezquinos salarios –y en muchos casos los ahorros de toda la vida– en Wall Street (...).

Un buen día el mercado empezó a vacilar. Algunos de los clientes más nerviosos fueron presa del pánico y empezaron a vender (...); Al principio las ventas se hacían ordenadamente, pero pronto el pánico echó a un lado el buen juicio y todos empezaron a lanzar al ruedo sus valores (...) y los agentes empezaron a vender acciones a cualquier precio (...).

Luego, un día, Wall Street tiró la toalla y se derrumbó. Eso de la toalla es una frase adecuada porque para entonces todo el país estaba llorando.”


Creo que tras todo lo que llevamos escrito en este libro, las palabras de Groucho Marx se explican por sí mismas.



La Cena de los Idiotas

Traigo a continuación este artículo de José Antonio Martín Pallín, que utiliza el tema de la famosa película para describir la mentalidad de las personalidades más inmediatamente cercanas a las responsabilidades económicas mundiales.

Fue publicado el 23 de octubre de 2009 en la dirección
http://www.elpais.com/articulo/opinion/cena/idiotas/elpepiopi/20091023elpepiopi_4/Tes



La cena de los Idiotas

El argumento de la divertida película francesa La cena de los idiotas refleja, en miniatura, el escenario de la crisis que estamos padeciendo.

Ejecutivos elitistas se disputaban el placer de conseguir invitar a la persona que consideraban más idiota. El verdadero protagonista del film es precisamente el supuesto idiota. François Pignon es una persona poco agraciada, torpe de expresión, humilde y tímido.

Sus anfitriones olvidaron que trabajaba como inspector de Hacienda y que sus preguntas iban a resultar embarazosas, creándoles situaciones incómodas que revelarían dónde radicaba la verdadera estulticia.

Trasladando la trama a los tiempos presentes, podemos imaginarnos a nuestro protagonista asistiendo a varios tipos de cena.


Primera cena.

Invita un grupo de altos ejecutivos financieros. Se produce un pugilato entre los anfitriones sobre su habilidad para falsear los resultados contables y presentarlos como sanos y sólidos. Pignon pide disculpas por terciar en sus brillantes exposiciones y pregunta ingenuamente cómo se puede dar por bueno un asiento contable absolutamente falso.

Las carcajadas estallan al unísono y apenas se dignan explicarle que los organismos reguladores no se fijan en esas minucias. Añaden que si son descubiertos sus abogados sostendrán, donde proceda, que se trata de ingeniosos artificios contables producto de la creatividad e imaginación de sus privilegiadas mentes.


Segunda cena.

En esta ocasión se unen a la cena ni más ni menos que el presidente del Fondo Monetario Internacional y el secretario del Tesoro estadounidense. Se vislumbraba la bancarrota de Lehman Brothers.

Nuestro personaje pregunta si son ciertos los rumores y uno de los asistentes le contesta: "Mire, realmente éramos demasiado codiciosos. Por eso tenemos que controlar nuestra codicia con una regulación mejor". Casi sin voz se atreve a comentar: "Pero la codicia es un pecado, ¿por qué simplemente corregirlo?". Reconocieron que sería conveniente reconsiderar el sistema de remuneración de los altos ejecutivos. Alguno advirtió solemnemente: "Si no hay reglas globales (sobre las remuneraciones) habrá una fuga de talentos".

El buen Pignon les comentó que había leído que el FMI no goza de simpatías en los países menos desarrollados. Sus recetas son duras: saneamiento del presupuesto a expensas del gasto social. Reducción del Estado y puesta de toda su maquinaria al servicio de la deuda externa.

Había oído que en algunos países facilitaron golpes militares para establecer sistemas antidemocráticos que, además de violar los derechos humanos, colocaban a responsables económicos proclives a estas tareas. De manera cortés pero tajante afirmaron que ellos nunca organizaron golpes militares. Allí terminó, por esta vez, la cena.


Tercera cena.

En esta ocasión los convocantes incorporaron a la cena a algunos intelectuales de prestigio. Pignon sintió que, por primera vez, lo que estaba oyendo le resultaba sugerente.

Joseph E. Stiglitz planteó si era posible atender simultáneamente a dos grandes desafíos, el cambio climático y la crisis económica, manteniendo o intentando mejorar el PIB (producto interior bruto) pero sin elevarlo a la categoría de fetiche intocable.

Alguien mencionó la Tasa Tobin, y la conveniencia de un impuesto fuerte sobre las transacciones financieras. Después se enteró de que James Tobin es un economista estadounidense que lanzó ésta y otras ideas sobre impuestos a la producción armamentista.

Su osadía suscitó la airada respuesta de los neoliberales, que llegaron a insinuar que se trataba de un sesgado apoyo al desarme frente al enemigo y un apoyo al tan denostado pacifismo.

Les recordó que el asesor especial del secretario general de la ONU en materia de finanzas para el desarrollo, Philippe Douste-Blazy, había anunciado: "Nos enfrentamos a una crisis de ética, a un problema de cinismo del propio sistema. No podemos seguir como hasta ahora".

La intervención de Claudio Magris fue ilustrativa. "El liberalismo dice que la libertad de un individuo termina donde se inicia la del otro; los anarcocapitalistas que no se preocupan de estos límites y estas tutelas no pueden declararse liberales más de lo que lo podría ser un estalinista".


La última cena.

Al parecer, sus anfitriones le habían tomado cariño y volvió a ser invitado. Aceptó no sin cierto escepticismo, pero pensó que los intelectuales habían trazado un camino posible hacia horizontes más dignos.

Esta vez el tema versaba sobre los impuestos. Qué le iban a contar a él que era inspector de Hacienda. Cada vez que surgen estos desagradables temas los sectores privilegiados reaccionan airados y con un cierto desdén. El sistema está trazado y nadie conseguirá enmendarlo. Se paga por lo que se consume y se contribuye por los ingresos medios y bajos.

Todo lo demás es discutible pero, según sus anfitriones, intangible.

Pignon insinuó que algunos pretenden hacer cambios basados en la razón y en la opinión de las mayorías. Si unimos la razón y la mayoría, el paso hacia el cambio es inobjetable.

Entendió que quien proponga soluciones novedosas en busca de la justicia tributaria como instrumento para conseguir una mejor justicia social se convierte automáticamente en un enemigo del pueblo.

Pignon siempre había recaudado conforme a las pautas que le marcaban. No se había detenido a pensar sobre la posibilidad de establecer un impuesto sobre las grandes fortunas y las exorbitantes remuneraciones de la casta de los sacerdotes que ofician, en exclusiva, en los altares del sistema financiero.

Ante la grosería y prepotencia de los argumentos de quienes justificaban sus privilegios, Pignon perdió, por primera vez, su compostura y se atrevió a decir que las multimillonarias retribuciones y jubilaciones eran injustificables e intrínsecamente perversas, tanto en épocas de cierta bonanza como en las tormentas perfectas que ellos mismo habían desencadenado con sus artificios financieros.

Percibió que había despertado un movimiento de solidaridad entre los líderes que clamaban desafiantes ante lo que consideraban un despojo intolerable. Se comportaban como masas enfurecidas dispuestas a refugiarse y resistir en las barricadas de los últimos pisos de sus rascacielos.

Se lo dijeron a los líderes del mundo reunidos en Pittsburgh con tal intensidad que éstos, de muy diversa ideología y origen, decidieron posponer el tema hasta que se restaurasen los equilibrios climáticos y desparecieran las turbulencias. Su triunfo era indiscutible y su impunidad estaba garantizada.

Esa noche Pignon me confesó que estaba cansado y que no pensaba asistir a ninguna otra cena. Comprendí su hastío y le agradecí su inmensa paciencia y la dignidad con la que nos había representado.


NOTA: José Antonio Martín Pallín es magistrado y comisionado de la Comisión Internacional de Juristas.



Entrevista a un financiero

Todas estas formas, más o menos humorísticas, de describir los movimientos especulativos y la manera en que los responsables económicos defienden “ideológicamente” su actuación, quedan al descubierto en un vídeo satírico sobre la supuesta entrevista a un financiero.

Pertenece a la web “dailymotion”. Su título “The Last Laugh”, (subtitulada en castellano) y se puede acceder en la dirección:
http://www.dailymotion.com/swf/k3vjGnFW0yxqrYHSpY


Recomiendo visualizarla como vehículo de conseguir unas cuantas “sonrisas”, pero, además, como “repaso” rápido del funcionamiento de los mercados financieros que en estas páginas he tratado de transmitir.



El Gran Casino Europeo

Spot producido por Enlazando Alternativas, sobre las políticas aplicadas por la Unión Europea como parte de la campaña contra la Europa del capital, la guerra y sus crisis; por la solidaridad entre los pueblos. (Más contenidos en attac.tv)


Es un vídeo donde, a través de un sencillo "Juego de Magia", se nos muestra cómo funcionan las finanzas, transformando la "Deuda Privada" en "Deuda Pública" y cómo al final, los ciudadanos de a pié, nos vemos obligados a cargar con el peso de la Crisis.
http://www.vimeo.com/15248048





La metáfora del capitalismo de Justo Zambrana
No me resisto a la tentación de recordar en esta sección la frase, ya citada, que inicia el artículo de Justo Zambrana, “Crisis: lo que debería ser y no es”, publicado el 26 de agosto de 2009.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Crisis/deberia/ser/elpepuopi/20090826elpepiopi_4/Tes



Crisis: lo que debería ser y no es


Si los brotes verdes se convierten pronto en prados verdes,
y en año y medio resurge el bosque,pronto volveremos a la jungla




...Y una noticia chistosa para acabar

Está tomada del diario Público, del 2 de agosto de 2009, en el artículo de Ernesto Ekáizer "La Gran Crisis Financiera: Causas y Consecuencias"

http://www.publico.es/242114/gran/crisis/financiera/causas/consecuencias


Como anticipé en su momento, también es descrita por Krugman en uno de sus artículos. Su primer párrafo es una reseña de la revista norteamericana The Onion, que traigo a continuación.


El 14 de julio de 2008, la revista satírica norteamericana The Onion (La Cebolla) publicó un artículo sobre la crisis que lo decía todo. O casi todo.

"Una nación plagada de recesión demanda nueva burbuja para invertir"

rezaba el titular.

"La economía norteamericana no puede sobrevivir solamente sobre la base de inversiones sanas. La demanda de una nueva burbuja de inversiones ha empezado hace algunos meses cuando explotó la burbuja de las hipotecas subprime y dejó al mundo de los negocios sin una fuente cómoda de beneficios".

La revista fabulaba en clave de humor.

"América necesita otra burbuja. A estas alturas, las burbujas son la única cosa que nos mantiene a flote".


Opino que deberíamos preguntarnos: ¿Será esta noticia satírica una negra previsión de futuro?








Ap. 3.3) La Crisis vista a través de los humoristas gráficos


Nota: Son solo unos pocos ejemplos tomados de la maestría de algunos humoristas. Otros muchos han hecho también muy buenas aportaciones, pero el alcance de este trabajo me ha obligado a dejarlas fuera. Vaya para todos ellos mi respeto y admiración.

Lo que sucedió al comienzo de la Crisis:

Le_venden_un_banco_en_Nueva_York.jpg
...Y lo que algunos empezaron a pensar
Se_cae_el_capitalismo_01_word.jpg

Pero los bancos fueron rescatados...

Sobre_las_ayudas_a_la_banca_01_word.jpg


...Aunque seguían sin conceder préstamos


Pensionista_solicitando_una_hipoteca_word.jpg


Y la gente se aruinó


...A pesar de las ayudas que los bancos estaban recibiendo

Los_capitalistas_no_son_una_ONG_word_2.jpg








Y llegó la Crisis de la Economía Real
El_Roto_-_El_casco_y_la_patada_en_el_culo_word.jpg







Algunos trabajadores, desesperados,
Comenzaron a perder la cabeza...

El_Banco_Central_Europeo_le_pierde_las_maletas_word_2.jpg





Pidiendo_una_hipoteca.jpg








...Y rápidamente fueron consolados por quienes tenían el conocimiento del Sistema

El_renacimiento_del_capitalismo_word.jpg




Los Gobiernos e Instituciones mundialesintentaron regular la banca

El_Roto_La_Crisis_y_los_banqueros_word.jpg


...Pero el Capitalismo Financiero quería manteneer sus brillantes negocios

Recuperando_la_confianza_de_los_inversores_word.jpgAdormeciendo_a_los_trabajadores_word.jpg








Y para arreglar la situación, decidieron que era necesario degradar el Estado del Bienestar


Sobre_el_despido_baratillo_word.jpgSobre_la_edad_de_jubilación_word.jpg









La_degradación_del_Estado_del_Bienestar_word.jpg



Algunas primeras conclusiones de la Crisis:

El_Roto_-_El_Mercado_ha_Muerto_word.jpg Forges_Conclusiones_de_la_crisis_económica.jpg






Y así se cerró el círculo vicioso del Capitalismo...


crisis financiera crisis económica crisis social crisis fiscal
ajustes fiscales
estancamiento económico
Disminución del Estado del Bienestar
el peso de la crisis recae sobre los trabajadores



Forges_Adios_al_Estado_del_Bienestar.jpg





(... Realmente, esta última aportación de Forges,
más que un chiste,
es una triste reflexión sobre el porvenir que nos espera......
si nos quedamos sin hacer nada)



Ante esto, una pregunta que nos puede surgir:
¿Estas cosas suceden por culpa de una crisis más, como tantas otras, aunque sea de las más grandes?


Y al examinar el asunto, parece que encontramos algunos interrogantes...
...La falta de trabajo ¿es solo por la crisis financiera?



La_Paradoja_Capitalista_01_word_2.jpg




¿O es porque nos encontramos dentro de una Crisis permanente, del final del ciclo capitalista, que discurre por debajo?





El_Roto_-_El_Trabajo_de_las_máquinas_word.jpg





En realidad, esta situación ya la había previsto Carlos Marx hace 150 años





Una Conclusión final:


Nos llamarán utópicos, equivocados, marginales ...

... Pero la verdadera utopía y gran error es creer que un Sistema Social basado en el lucro y la competencia, puede tener rostro humano

Elijamos_nuestro_propio_camino_01_word.jpg


¡Caminemos en otra dirección ...!
¡Aquella que puede conducirnos a Unas Nueva Sociedad!